el gato europeo

el gato silvestre

EL GATO SILVESTRE
El gato silvestre pertenece a los felinos medianos. Es también conocido por Gato Montés. En inglés se le llama European Wild
 Cat.
El Gato Silvestre es natural de Europa, África, y de Asia. Su distribución incluye las islas británicas y las islas en el Mediterráneo. El gato montés de Europa y Asia se parece al gato domesticado, pero es de constitución más robusta.

Como ya hemos dicho, el Gato silvestre es más robusto, una versión más salvaje que el gato doméstico Felis catus, aunque su comportamiento y hábitos alimenticios son muy similares a la del gato doméstico. Esto no es una sorpresa debido a que se piensa que el Gato Salvaje Africano es el antepasado de la mayoría de las razas de gatos domésticos.

La domesticación del Gato Salvaje Africano por los Egipcios, se piensa que se llevó a cabo alrededor de 4000 a 8000 años atrás.
De hecho, los africanos todavía adoptan al Gato Salvaje recién nacido como una mascota y lo crían en sus casas para controlar roedores.

Características físicas

Como ya hemos dicho anteriormente, el cuerpo del gato silvestre es robusto y fuerte. Puede medir de 72 a 115 centímetros de largo y unos 35 a 40 de altura. Las extremidades son largas.
La cabeza del gato montés es cuadrada. Su cola es gruesa, peluda, anillada y termina en una larga punta negra.

Las orejas son pequeñas y los ojos de color ambarino o verdoso, de pupila vertical. Como todos los felinos goza de una extraordinaria vista y de un excelente oído. Tiene el pelo largo, suave y espeso.
Su color es, generalmente, gris amarillento, aunque existen muchas variaciones.

Comportamiento
El gato silvestre, aunque es de hábitos nocturnos, también se muestr
a activo durante el amanecer y atardecer. Son solitarios y mantienen un territorio que defienden de su propia especie con ferocidad.

 

Suelen estar en el suelo, aunque pueden trepar muy bien a los árboles. Su dieta consiste en una variedad de roedores como lauchas, ratones, jerbos, como también conejos, jabalís pequeños, pájaros, reptiles, ranas, peces, insectos y productos avícolas. No devora la presa en el lugar de su captura sino que la lleva a otro lugar. Es un depredador solitario.

Su forma de cazar es al acecho: espera a que la presa se ponga a su alcance, para después con un fuerte salto capturarla con las garras y un mordisco en la nuca si son presas pequeñas, o asfixiando a las más grandes.
En muchos otros casos se arrastra a ras de suelo acercándose sigilosamente consigue capturar a sus presas.

 

 

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